Datos Abiertos y Vigilancia: ¿ El elefante en la habitación?

Cada vez más gobiernos abren sus datos promoviendo la transparencia en diversas áreas de su gestión . Parece que la batalla de los activistas en materia de transparencia ha comenzado a ser ganada al menos retóricamente. Sin embargo las últimas revelaciones de Edward Snowden sobre el uso de buena parte de la infraestructura de la red para desarrollar actividades de inteligencia sobre potencialmente buena parte de la población civil del mundo entero han puesto en tela de juicio tanta buena fe. Y crecientemente es imposible hablar de transparencia y datos abiertos sin pensar que buena parte de nuestros derechos fundamentales pueden estar siendo violados flagrantemente sin  que siquiera nos demos cuenta.

Desde DATA junto a nuestros colegas de la Web Foundation y Open Rights Group estamos proponiendo iniciar un diálogo sobre como las comunidades trabajando en conocimiento abierto y datos abiertos deben posicionarse frente a este tema . ¿ Cuáles son las opciones que tenemos? ¿ Como podemos avanzar en la agenda de datos abiertos tomando en consideración la protección de nuestras libetades fundamentales? El taller  en el marco de próximo OK Con Festival busca responder parcialmente estas preguntas. En este post junto con Javier Ruiz y Renata Avila nos preguntamos ¿ Cómo enfrentar la vigilancia ilegal, en la era del gobierno abierto?

 

 

Investigando los Datos Abiertos en América Latina

¿ Cómo funciona un “ecosistema de datos abiertos”? ¿ Que lo define? ¿ Cómo nos aseguramos que incluya a la mayor parte posible de personas en su diseño?  ¿ Y cómo lo evaluamos?La semana pasada el Gov Lab de la Universidad de Nueva York y la Web Foundation convocaron a un taller para generar acuerdos acerca de cómo funciona el nuevo espacio entorno a los datos abiertos. Activistas, académicos y expertos en desarrollo debatieron sobre la existencia de diversos marcos para evaluar el avance de la agenda de datos abiertos, así como las implicancias que los mismos tienen para diversos países, en el mundo desarrollado y en el mundo en desarrollo.  El debate ciertamente no fue fácil, y quienes participaron identifcaron cuatro  grandes  dimensiones a considerar: contexto, provisión de datos abiertos, prácticas de uso  e impacto

El contexto importa: Para quienes venimos del sur esto parece una obviedad, pero cuanto más se trabaja en este tema es inevitable ver que aspectos  estructurales afectan el desarrollo y la apropiación de la agenda de datos abiertos. No es lo mismo contar con instituciones sólidas, con leyes de acceso a la información, o con normativa sobre privacidad que no tenerlas. Aún cuando los países tengan instituciones sólidas, la forma en que se adaptan varía según factores macro como la inequidad en términos de acceso a ciertas tecnologías, o la capacidad de la sociedad civil en ese país.

Entender la provisión de datos abiertos: es decir quien debe publicarlos, en que formatos, con que regularidad y que desafíos implica  es también parte del desafío de evaluar los datos abiertos. En algunos contextos las empresas tienen gran control sobre datos que son eminentemente públicos, mientras que en otros directamente no existen datos públicos por temas de infraestructura en materia de gobierno electrónico. Estas disparidades hacen que se deban desarrollar instrumentos que reflejen estos contextos, aunque metodológicamente es bastante desafiante.

Prácticas de uso: El principio general es que los datos deben ser abiertos y libres para reusarse. Pero  aplicar el aforismo  “abra sus datos y ellos  serán usados” puede llegar a crear falsas expectativas. En el mundo existen prácticas promisorias que parten de problemas reales y que son enfrentadas gracias a la existencia de datos abiertos.  El foco  debe estar en los problemas a enfrentar no necesariamente en los datos a liberar. Pero una vez liberados los datos se convierten en parte esencial para mejorar las posibles soluciones a los problemas.

Impacto: La pregunta del millón es cual es el impacto de la liberación de datos abiertos en las sociedades, en aspectos de gobernanza, valor social, y  valor económico. Existen posibles indicadores para llevar adelante mediciones, pero también deben considerarse aquellos impactos “no queridos” que podrían generar mayor exclusión dependiendo de cada contexto. Entender la causalidad detrás de estos procesos, es parte del desafío de los investigadores.

En América Latina este tema es relativamente incipiente, y desde la Primera Conferencia Regional de Datos Abiertos, así como ABRELATAM muchas de estas preguntas han estado entre nosotros. Por eso es que en el contexto de la recientemente formada Iniciativa Latinoamericana para los Datos Abiertos (ILDA) hemos lanzado un llamado a investigar estos temas con el objetivo de seguir aportando a un mejor debate, mayor entendimiento para promover el  desarrollo de nuestra región.

 

Este post ha sido posible gracias a la colaboración de la Fundación Avina y su programa App Civico que contribuyeron a cubrir los costos de participación en el evento

 

 

Compartiendo el código: Poplus y la Programación Cívica

Bmfd6KFIUAEDiBw

¿Qué herramientas necesitan los ciudadanos para hacerse oír, ejercer sus opciones o eventualmente cambiar sus gobiernos en la era del Gobierno Abierto? ¿Quiénes pueden ayudar a construir esas herramientas y de qué forma? ¿Qué hace falta para que más gente (no necesariamente “técnica”) pueda sumarse? El pasado 29 y 30 de abril se llevó adelante Poplus Con, una desconferencia que reunió activistas a nivel global con el fin de compartir experiencias sobre la creación de herramientas para el cambio social. La iniciativa fue de la Fundación Ciudadano Inteligente basada en Chile y My Society basada en el Reino Unido. En este post quiero reflexionar sobre tres puntos que se discutieron colaborativamente en Santiago:

  1. El estado de situación a nivel global
  2. El desafío de crear “código cívico”
  3. Los posibles caminos hacia el futuro

Continue reading

Políticas de Datos Abiertos: el camino de México

La discusión de datos abiertos es ya una realidad en América Latina. Desde la patagonia al Bravo países y ciudades han comenzado a generar portales y experiencias que prometen cambiar la forma en que entendemos la relación entre los gobiernos y la ciudadanía. Pero ¿ que clase de reglas de juego sostiene estos esfuerzos? ¿ Como comenzamos a generar la institucionalidad detrás de la promesa de los datos abiertos?. Esto es lo que ha comenzado a responder México.

El pasado viernes un grupo de expertos/as mexicanos/as y del continente  han comentado la reciente política de datos abiertos de  México ( disclosure: yo debí ser uno de ellos pero como sucede en estas cosas de la tecnología, cuando uno más la precisa… falla). Así que en este post quiero compartir mis observaciones sobre el proceso de consulta, algunos contenidos de la política y los desafíos por delante de la pionera experiencia mexicana.

1)  Consultar, consultar y consultar

Una de las premisas de la política de datos abiertos mexicana ha sido la consulta a todos los posibles involucrados. Consultar es algo que los gobiernos no necesariamente hacen bien en muchas políticas públicas, pero en este caso el gobierno mexicano puso en marcha un buen proceso, que ha sido potenciado por el trabajo que gobierno y sociedad civil han llevado en el marco de los procesos de gobierno abierto. A su vez Mexico presentó su consulta on-line de forma creativa y estilizada, algo no menor en procesos muchas veces áridos.

2)  Aspectos centrales de la política de datos abiertos Mexicana

Existen tres aspectos centrales  en la política mexicana: una institucionalidad delineada, un enfoque gradual de avance de la política y un enfoque de colaborativo con otros actores en el eco-sistema.

La política mexicana establece claramente una serie de referentes dentro de la Administración Federal que serán nombrados para llevar adelante la política dentro de las  distintas unidades del Estado. Es altamente probable que en este proceso los servidores públicos desarrollen nuevas formas de trabajo, y posiblemente un mejor entendimiento de sus propias organizaciones.

Otro aspecto central de la política mexicana es un enfoque gradualista. No todos los datos pueden estar prontos para salir, ni todo cambio es un “big-bang”. Liberando paulatinamente los datos, es posible que las organizaciones encuentren los mejores caminos experimentando en su uso, y también en su liberación

Finalmente la política de datos abiertos también establece un marco de consulta con los usuarios de los datos, notoriamente la sociedad civil mexicana. En tanto los procesos de constitución de ese marco sean claros, el mismo es esencial tanto para establecer un monitoreo constante de la política, así como para debatir puntos que precisen ajuste.

3) Los desafíos por delante

Mexico ha dado una buena señal, y dentro de los múltiples comentarios que su política ha recibido se encuentran puntos interesantes tales como: el desafío de la privacidad, el desafío de las licencias de los datos y los estándares de los datos.  Todas estos desafíos requieren de trabajo conjunto, no solo entre gobierno, usuarios, sociedad civil organizada y ciudadanos de un país, sino posiblemente un esfuerzo más global. En todos ellos, debemos recordar que los datos no solo promueven el desarrollo económico y social, sino un nuevo balance para los derechos de las personas , notoriamente en materia de libertad de expresión, acceso a la información y privacidad.  Es un mundo nuevo y requiere de construcción colectiva.

Para comentar la política de datos abiertos de México haga click aquí

 

 

 

 

Mira pero no cuentes

Algo raro pasa en Alemania. Un grupo de activistas de la Fundación para el Conocimiento Abierto (Alemania) solicitó una serie de documentos al Ministerio del Interior de ese país a través de la ley alemana de acceso a la información y el portal Fragdenstaat(1). La información fue entregada, pero acto seguido el gobierno ordena al portal no publicar la información, alegando que es de su propiedad intelectual, y consecuentemente no puede ser difundido sin su consentimiento. Parece algo bastante contraintuitivo ¿ Cuál es el punto de que la información sea pública, si luego no puede ser difundida?Continue reading

Datos Abiertos en América Latina: llegaron para quedarse

DSC_0001

A fines de junio, Uruguay -un pequeño país de América Latina- tuvo el placer de ser el anfitrión de decenas de activistas de datos abiertos y transparencia de distintos rincones del continente para la primera Desconferencia Latino-Americana de Datos Abiertos . ABRELATAM (llamado así por la analogía con un “abrelatas”) fue organizada por DATA Uruguay y Ciudadano Inteligente de Chile, en un esfuerzo pionero para hacer avanzar los datos abiertos y la transparencia en la región. En este post quisiera compartir solo una pequeño esbozo, de lo que fueron los fantásticos intercambios en el marco de ABRELATAM.Continue reading