Compartiendo el código: Poplus y la Programación Cívica

¿Qué herramientas necesitan los ciudadanos para hacerse oír, ejercer sus opciones o eventualmente cambiar sus gobiernos en la era del Gobierno Abierto? ¿Quiénes pueden ayudar a construir esas herramientas y de qué forma? ¿Qué hace falta para que más gente (no necesariamente “técnica”) pueda sumarse? El pasado 29 y 30 de abril se llevó adelante Poplus Con, una desconferencia que reunió activistas a nivel global con el fin de compartir experiencias sobre la creación de herramientas para el cambio social. La iniciativa fue de la Fundación Ciudadano Inteligente basada en Chile y My Society basada en el Reino Unido. En este post quiero reflexionar sobre tres puntos que se discutieron colaborativamente en Santiago:

  1. El estado de situación a nivel global
  2. El desafío de crear “código cívico”
  3. Los posibles caminos hacia el futuro

1) Código Cívico: el estado de situación

Desde que los primeros sitios web de MySociety como WhatDoTheyKnow (una plataforma que permite realizar pedidos de Acceso a la Información al Gobierno Británico) los tiempos han cambiado. Ese primer sitio se convirtió en una pieza de código abierto permitiendo a cualquiera potencialmente instalarlo, como es el caso de este sitio web en Hungría que recientemente ha reportado un gran éxito, en el contexto de una dura reforma que perjudica el Acceso a la Información en ese país. La lista de sitios que usan Alaveteli o están inspirados por él crece día a día.  Por otro lado iniciativas que permiten el monitoreo de los intereses de los políticos como el InspectorDeIntereses.cl han demostrado su utilidad en tiempo de elecciones, y por supuesto después de ellas. El ya conocido sitio Donde Va Mi dinero, iniciado por la OKFN ha sido adoptado incluso por gobiernos para mostrar como se ejecuta el presupuesto público. Este proyecto tiene un “pariente” en Taiwan y los volúmenes de información son ciertamente impresionantes. Saliendo de la dimensión política y pasando la dimensión de entrega de servicios, el proyecto Por mi Barrio busca una novedosa forma en que los habitantes de una ciudad puedan reportar distintos incidentes en una ciudad. El proyecto se basa en el software abierto de My Society FixMyStreet y uno de sus objetivos es contribuir nuevas funcionalidades y documentación para que otros puedan replicarlo fácilmente alrededor del mundo. En Malasia una iniciativa similar (que contribuyó al pool global de conocimiento) también se abre paso. Ésta es solo una breve muestra de lo que es un creciente movimiento a nivel internacional que combina saber técnico,  preocupación por diversos ámbitos de las políticas públicas de los países y una ética eminentemente ciudadana a la hora de aportar a resolver varios problemas. En estas iniciativas el ciudadano no es “el centro” de la gestión del gobierno, sino que son los ciudadanos organizandose globalmente para cambiar las cosas, a veces colaborando con los gobiernos, a veces presionando a los gobiernos pero siempre apostando a cambiar la forma en la cual se hacen. La web, el espírtiu cívico, el apoyo de algunas fundaciones y mucho talento hacen que esta sea hoy la escena global del código cívico.

2 ) El desafío de crear aplicaciones cívicas

Crear aplicaciones cívicas hoy es un trabajo que para hacerse bien requiere de mucha pasión, conocimientos   y habilidades escasas y son pocas las organizaciones e individuos que son capaces de realizar estas actividades. Hay pocas organizaciones a nivel global que proveen recursos para esta clases de iniciativas, y si todo esto no fuera suficiente, algunos en el gobierno (y la propia sociedad civil) se siente un poco irritados cuando estos talentos disruptivos entran en acción. La innovación nunca es una actividad fácil pero para muchas organizaciones en este campo la actividad tiene ribetes heroícos.  También existe claramente una serie barreras técnicas, de lenguaje y background  a sobrepasar  entre los distintos actores de esta incipiente comunidad. Algunos tienen un fuerte sesgo hacia la forma en que se produce el  software , otros tienen preocupaciones  sobre aspectos de usabilidad y llegada a la ciudadanía,  mientras que otros tienen preocupaciones en materia de organización de recursos  y sostenibilidad de estas iniciativas a nivel global. El camino propuesto por poplus es tratar de definir lo más específicamente alguno de los problemas más usuales y construir herramientas que permitan a cualquiera alrededor del mundo usarlos con la mayor facilidad y presupuesto posible. Esto es lo que se define en este contexto como un componente.

3)  El camino hacia adelante

La desconferencia ayudó a delinear más claramente una definición colectiva de que será un componente de Poplus. Además un grupo de organizaciones e individuos entre los que se encuentran MySociety, Ciudadano Inteligente, DATA, Open Australia Foundation entre otros,  buscarán facilitar un proceso de construcción colectiva y abierta de esta iniciativa. En la desconferfencia se asumió que el desafío no es menor y consecuentemente no puede ser resuelto de forma central por ninguna organización. El camino del Software Cívico debe ser abierto, descentralizado, disruptivo pero también solidario y coordinado. Al construir un espacio conjunto estos innovadores cívicos demostrarán el rol clave (y muchas veces poco entendido) que cumplen al innovar en procesos cívicos, sin buscar réditos comerciales, entregando enormes cantidades de valor público a diversos miembros de las comunidades donde actuan. Las apuestas son altas, pero el premio bien lo vale. Este post ha sido posible gracias a la generosa financiación del programa AppCivico de la Fundación Avina, que permitió mi participación en la Conferencia. Foto: @WWCSCL