Experiencias y desafíos que nos deja #Abrelatam15

Por: Pablo Collada – Director Ejecutivo de Fundación Ciudadano Inteligente 

Abrelatam debe ser la caja de resonancia de cada una de las personas que busca construir un sistema más transparente y abierto en América Latina. Debe ser el punto de partida para solicitar datos públicos y tener la certeza de que estarán abiertos y vendrán acompañados de conversaciones para mejorar los servicios que nos conciernen.

Abre Latam (616)

 

Abrelatam nació sobre la idea de reunirnos y discutir la situación de los Datos Abiertos en América Latina de manera espontánea, sin agenda, con un formato horizontal.

Hoy, debemos reconocer que la idea se desbordó y esa es razón suficiente para empezar a celebrar.

Hace poco menos de un mes nos reunimos en Santiago unas 250 personas para construir juntos Abrelatam. Fuimos más de 30 facilitadores que acompañamos el proceso y se discutieron más de 40 temas cuyas reflexiones estarán disponibles en breve en el repositorio.

La experiencia fue desafiante, divertida, emocionante. De todas las historias que fueron hilándose durante estos días de septiembre entre personas de más de 15 países, en particular me gustaría hablar de dos grandes desafíos que quedaron:

En primer lugar, es necesario reconocer que se ha consolidado una comunidad grande, diversa y compleja. En ese sentido, es importante aceptar que no todos los miembros de la comunidad están en la misma situación respecto a su experiencia y respecto a los desafíos que afronta. En ese sentido, el evento debe ser capaz de:

  1. Generar un espacio cómodo y de confianza para la integración entre las personas que más recientemente se han involucrado con el mundo de los datos abiertos, y los que ya llevan más tiempo.
  2. Permitir con ello que quien menos experiencia tiene se nutra de la experiencia y orientación de quienes ya tienen más camino recorrido.
  3. Facilitar, a la vez, un espacio para que se pueda profundizar en las inquietudes más puntuales para poder tener una continuidad entre un año y otro. Esto particularmente pensando en las personas que han estado en otros eventos similares y que no quieren empezar las discusiones de cero, sino poder avanzar más.

En ese sentido, la planeación del escenario Abrelatam contempla diversas complejidades: crear una base común para todos los asistentes, pero también atender las necesidades específicas de diferentes grupos.

En segundo lugar, nos quedó el desafío de entender a Abrelatam más allá del evento. ¿Cómo mantener abierta la discusión? ¿Cómo seguir conversando a lo largo del año? ¿Cómo compartir y sumar la energía de las diversas organizaciones de la sociedad civil de América Latina para generar más impacto en las acciones locales?

Abrelatam debe ser la caja de resonancia de cada una de las personas que busca construir un sistema más transparente y abierto en América Latina. Debe ser el punto de partida para solicitar datos públicos y tener la certeza de que estarán abiertos y vendrán acompañados de conversaciones para mejorar los servicios que nos conciernen.

Abrelatam debe ser la referencia de lo que esperamos de nuestros gobiernos, de nuestras organizaciones sociales, de nuestras empresas y de nuestra academia en materia de publicación, uso e impacto de datos abiertos. Para eso necesitamos juntar las voces, mantener vivos los debates, fortalecernos como comunidad y manifestar un objetivo conjunto: América Latina debe afrontar sus desafíos desde la profunda convicción de que la apertura de su información en los estándares adecuados nos permitirá entender mejor, exigir mejor, colaborar mejor, y construir mejor el futuro de una región que sigue viviendo prácticas de opacidad, corrupción, y profunda incertidumbre respecto a cómo y por qué hacemos las cosas.