Investigando los Datos Abiertos en América Latina

¿ Cómo funciona un “ecosistema de datos abiertos”? ¿ Que lo define? ¿ Cómo nos aseguramos que incluya a la mayor parte posible de personas en su diseño?  ¿ Y cómo lo evaluamos?La semana pasada el Gov Lab de la Universidad de Nueva York y la Web Foundation convocaron a un taller para generar acuerdos acerca de cómo funciona el nuevo espacio entorno a los datos abiertos. Activistas, académicos y expertos en desarrollo debatieron sobre la existencia de diversos marcos para evaluar el avance de la agenda de datos abiertos, así como las implicancias que los mismos tienen para diversos países, en el mundo desarrollado y en el mundo en desarrollo.  El debate ciertamente no fue fácil, y quienes participaron identifcaron cuatro  grandes  dimensiones a considerar: contexto, provisión de datos abiertos, prácticas de uso  e impacto

El contexto importa: Para quienes venimos del sur esto parece una obviedad, pero cuanto más se trabaja en este tema es inevitable ver que aspectos  estructurales afectan el desarrollo y la apropiación de la agenda de datos abiertos. No es lo mismo contar con instituciones sólidas, con leyes de acceso a la información, o con normativa sobre privacidad que no tenerlas. Aún cuando los países tengan instituciones sólidas, la forma en que se adaptan varía según factores macro como la inequidad en términos de acceso a ciertas tecnologías, o la capacidad de la sociedad civil en ese país.

Entender la provisión de datos abiertos: es decir quien debe publicarlos, en que formatos, con que regularidad y que desafíos implica  es también parte del desafío de evaluar los datos abiertos. En algunos contextos las empresas tienen gran control sobre datos que son eminentemente públicos, mientras que en otros directamente no existen datos públicos por temas de infraestructura en materia de gobierno electrónico. Estas disparidades hacen que se deban desarrollar instrumentos que reflejen estos contextos, aunque metodológicamente es bastante desafiante.

Prácticas de uso: El principio general es que los datos deben ser abiertos y libres para reusarse. Pero  aplicar el aforismo  “abra sus datos y ellos  serán usados” puede llegar a crear falsas expectativas. En el mundo existen prácticas promisorias que parten de problemas reales y que son enfrentadas gracias a la existencia de datos abiertos.  El foco  debe estar en los problemas a enfrentar no necesariamente en los datos a liberar. Pero una vez liberados los datos se convierten en parte esencial para mejorar las posibles soluciones a los problemas.

Impacto: La pregunta del millón es cual es el impacto de la liberación de datos abiertos en las sociedades, en aspectos de gobernanza, valor social, y  valor económico. Existen posibles indicadores para llevar adelante mediciones, pero también deben considerarse aquellos impactos “no queridos” que podrían generar mayor exclusión dependiendo de cada contexto. Entender la causalidad detrás de estos procesos, es parte del desafío de los investigadores.

En América Latina este tema es relativamente incipiente, y desde la Primera Conferencia Regional de Datos Abiertos, así como ABRELATAM muchas de estas preguntas han estado entre nosotros. Por eso es que en el contexto de la recientemente formada Iniciativa Latinoamericana para los Datos Abiertos (ILDA) hemos lanzado un llamado a investigar estos temas con el objetivo de seguir aportando a un mejor debate, mayor entendimiento para promover el  desarrollo de nuestra región.

 

Este post ha sido posible gracias a la colaboración de la Fundación Avina y su programa App Civico que contribuyeron a cubrir los costos de participación en el evento