Mira pero no cuentes

Algo raro pasa en Alemania. Un grupo de activistas de la Fundación para el Conocimiento Abierto (Alemania) solicitó una serie de documentos al Ministerio del Interior de ese país a través de la ley alemana de acceso a la información y el portal Fragdenstaat(1). La información fue entregada, pero acto seguido el gobierno ordena al portal no publicar la información, alegando que es de su propiedad intelectual, y consecuentemente no puede ser difundido sin su consentimiento. Parece algo bastante contraintuitivo ¿ Cuál es el punto de que la información sea pública, si luego no puede ser difundida?

Lo que acontece en Alemania no es otra cosa que la colisión de dos derechos: el acceso a la información pública y la protección de la propiedad intelectual. En la era digital, estos derechos se encuentran cada vez más vinculados, particularmente cuando de información pública se trata. ¿Tiene sentido que la información pública tenga una protección de propiedad intelectual? Si tiene sentido ¿cuál sería el límite? Las leyes de acceso hace mucho tiempo que lidian con temas como el secreto industrial y potencialmente en algunos de estos contextos podrían tener sentido. Pero lo que tenemos en el caso Alemán es un documento de análisis que muestra las posibles consecuencias legales de un fallo europeo para el sistema electoral alemán ¿ Suena a un material de cuya publicación el gobierno alemán obtenga réditos sin precedentes? La realidad es que probablemente es un documento molesto porque implica discutir sobre reformas al sistema en el contexto europeo, y las leyes de acceso a la información muchas veces son molestas, pero sanas para una democracia. La verdad es que los alemanes no están en soledad, ya los ingleses lo habían vivido antes

En América Latina no tenemos una tradición tan dura de propiedad intelectual y gubernamental y es en cierta forma una buena cosa de nuestro sistema legal. No solo esto es importante para la agenda de transparencia y acceso, sino también para la de datos abiertos. Si el gobierno fuera a reclamar propiedad intelectual sobre los datos que han sido producidos con dineros públicos debería tener un muy buen motivo, el cuál debería ser muy excepcional. Si el caso alemán hubiera pasado en América Latina mucha gente se vería tentada a hablar de vulneración de la libertad de expresión. Y tal vez, podrían tener razón.

El portal ha decidido mantener la información en línea. Pero aunque la hubieran bajado eso no aseguraría que la información no se difundiera como bien nota el blog neozelandés No Right Turn. El llamado efecto Streisand el cual básicamente implica que cuando uno trata de suprimir una información, lo que genera es que se expanda aún más, debido al poder de todas las personas que pueden reproducirlo, en este caso en solidaridad con la Fundación del Conocimiento Abierto. En este mundo los gobiernos podrían adoptar políticas que en lugar de trabajar en contra del conocimiento de la ciudadanía, respondan con argumentos a los deseos de saber de la misma. La internet, mientras permanezca libre, seguirá siendo una forma de evadir está clase de costoso (e ineficiente, y posiblemente ilegal) control de los gobiernos. ¿Está en Alemania? ¿Curioso/a? ¿Lee Alemán? Aquí están los documentos.

(1) El sitio se es similar a www.quesabes.uy y www.accesointeligente.org aunque se encuentra basado en otra tecnología abierta. La traducción literal sería “preguntale a tu Estado”